Edad del Hierro
Durante este periodo se difundió y generalizó la utilización del hierro como material de fabricación de instrumentos y armas. Según la zona geográfica, la Edad de Hierro transcurre entre fechas diferentes; así, esta nueva etapa se inició en Oriente Próximo hacia el siglo XIII a.C. Posteriormente llegó a Europa, donde se prolongó hasta la expansión del Imperio Romano. En China comenzó hacia el 600 a.C., en el África subsahariana entre el 500 y el 400 a.C., y en el sur de este continente, aproximadamente en el 200 d.C.
a mayor ventaja del hierro sobre el bronce residía en el hecho de que los filones para extraer el mineral eran mucho más abundantes y por tanto más económicos en comparación con el bronce. No era necesaria aleación alguna y constituía un material admirable para la fabricación de sierras, hachas, azuelas y clavos. Era, sin embargo, mucho más difícil de trabajar y nunca se logró obtener una temperatura suficientemente elevada durante los tiempos prehistóricos para fundir el hierro en molde, excepto en China.
Los celtas difundieron la cultura de Halstatt por Europa occidental y desarrollaron el llamado periodo de La Tène. En la península Ibérica, estos pueblos se encontraron con los íberos y se mestizaron. Al norte de Italia destacó la cultura de Villanova.